La zona de producción se concentra alrededor de Lautrec, en el corazón del Departamento del Tarn. El ajo prolifera en estos suelos arcillosos y cretáceos y en su cálido clima, influenciado tanto por el océano Atlántico como por el mar Mediterráneo, todo lo cual resulta en las condiciones óptimas para su cultivo.
Los agricultores de Lautrec cultivan el ajo rosa con infinito cuidado, asegurándose de cosecharlo en el momento preciso de su madurez para conseguir la mejor curación y el mantenimiento de sus excelentes propiedades.
Una vez que los bulbos se han cosechado y atado en manojos, se cuelgan a secar en un granero o secadero, y durante este periodo perderán una cuarta parte de su peso. Las cabezas de ajo se pelan entonces cuidadosamente, se separan y clasifican antes de ser trenzadas formando las ristras conocidas como manouilles.
El ajo rosa de Lautrec, con el Label Rouge (la etiqueta roja) que lo distingue, queda entonces listo para su venta a los consumidores.