A pocos minutos del Lago Laouzas, en el Parque Natural Regional del Alto-Languedoc, los Montes de Lacaune esconden secretamente su indómito espíritu…. ¡Venga a descubrirlo por sí mismo!
Esta es una tierra de amplios espacios abiertos cuyos lagos podrían hacernos creer que estamos en Canadá. Durante el veranillo de San Martín las hojas de los árboles se visten de rojo, dorado y ocre, y apetece una excursión en canoa …
Lejos de cualquier ciudad, los manantiales, torrentes y ríos son un paraíso para la deliciosa trucha arco-iris y el cangrejo de pinzas blancas…. ¡Un auténtico placer para los amantes de la pesca!
Por estos senderos, a pie o a caballo, podrá seguir el rastro de Víctor, el Niño Salvaje, y le fascinará descubrir el sabor de las fresas y setas silvestres (cantarelas y boletus) o la visión efímera de un corzo o una paloma torcaz.
La tradicional Charcutería de los Montes de Lacaune y sus quesos y cordero invitan a un festín, acompañado, cómo no, de un vaso de Mont Roucous, el agua con más baja mineralización de toda Europa.
¡La vida al aire libre abre el apetito de verdad!